El caso Reina de Guayaquil genera otros debates

La noticia de que la Reina de Guayaquil, Karime Borja, está embarazada y la decisión de la alcaldesa Cynthia Viteri de pedirle que se mantenga en el cargo genera, por primera vez, otros debates más allá de las reglas e imposiciones del concurso.

Tres activistas y defensoras de los derechos de las mujeres tienen opiniones distintas, pero coinciden en que un embarazo no es impedimento para ejercer ninguna actividad. María Fernanda Carrera es activista por los derechos de la mujer, defensora de los derechos humanos y activa defensora de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.

Ella realmente no entiende cuál sería la razón que le impide a Karime Borja ejercer sus funciones como reina de Guayaquil. Cuestiona las reglas que impone el certamen y advierte que al ser un concurso público (que usa dinero del Estado) debe someterse al marco constitucional y legal de Ecuador.

Es decir, debe respetar todos los derechos de la mujer y no discriminar, pues “el embarazo no es un impedimento para absolutamente nada”. Carrera insiste que este tipo de concursos de belleza, basados de cánones netamente machistas, deben ser privados. Y que lo público, es decir el Municipio de Guayaquil, debería incentivar a los jóvenes (hombres y mujeres) a que tengan otro tipo de valores, aptitudes deportivas, artísticas, científicas, académicas y dar ese mismo realce que dan a los reinados que elogian la hermosura en la mujer.

Diana Gardeneira, artista plástica, en cambio, considera que los reinados de belleza son una expresión machista y caduca que debe extinguirse, porque fomentan los estereotipos de la mujer y generan violencia. “El mismo hecho de exhibir sus atributos físicos hacen que sus capacidades intelectuales pasen a segundo plano. Esto genera violencia porque desde el momento en que se suben a una pasarela están siendo objeto de críticas y burlas: que si están gordas, que sin están flacas, que si tienen la nariz fea, de que si están operadas, que bajita o muy alta. Los reinados de belleza deberían de replantear su estrategia o simplemente desaparecer”.

La artista, quien el año pasado presentó “Yo sí te hago todo”, proyecto de arte colaborativo que genera espacios de diálogo sobre violencia de género, a partir de las cifras del último censo que revelaron que el 60,6% de las mujeres en Ecuador ha sufrido violencia, estima que a la mujer siempre se la está cuestionando en cada espacio a la que asiste y no solo en los reinados de belleza. “Recuerdo que en la política les piden o les aconsejan a las mujeres a sonreír, cuando al hombre no se le pide que sonrían para dar una entrevista o una foto.

Hilary Clinton fue severamente criticada y calificada de amargada por no reírse durante sus apariciones públicas. ¿Acaso de eso dependen sus capacidades?, creo que la mujer siempre ha estado en desventaja y ya es hora de ir despojándonos de esos lugares o espacios que no contribuyen en nada como los reinados de belleza”.

Para esta artista ecuatoriana, los reinados de belleza deben ser remplazados por competencias, programas o ferias de emprendimiento, talento o deporte, temas que sí cumplen con el desarrollo integral, físico, mental y económico de una mujer. “Estamos en la era de los emprendimientos. Mejor que un reinado, hagamos una programa de capacitación de mujeres para que ellas puedan desarrollar una idea de negocio o social que contribuya”, agrega. Sobre el caso de la reina de Guayaquil, aplaude el hecho que la organización no haya pedido que dejara el cargo y celebra que se le dé la valía y la importancia que tiene el estado de gravidez.

“Una mujer embarazada no es una mujer enferma. Tengo familiares y amigas que en sus entrevistas de trabajo le han preguntado si tienen pensado embarazarse. No puede ser que sigan estas malas prácticas”. Gardeneira, es artista visual y diseñadora gráfica ecuatoriana. Graduada de la UVeritas, ITAE y posee una licenciatura en Artes Visuales en la UArtes. Ha participado y gestionado exposiciones en galerías y museos locales e internacionales. La mayoría de su trabajo está encaminado al respeto de la mujer en la sociedad y a denunciar las expresiones machistas.

En San Felipe, parroquia de Latacunga, se decidió abolir los concursos de belleza debido a las presiones que se ejercían a las mujeres para que participen y cumplan con determinados estándares. Si bien lo ocurrido en el lugar es una iniciativa respetable, no necesariamente implica que deba replicarse en Guayaquil. Para la psicoanalista Jéssica Jara, la no organización de un certamen de belleza debe plantear más bien una reflexión sobre lo que quiere la mujer. Además, considera que se debe pensar y actuar considerando “a la situación apegada a la mujer en su reducción al objeto de desecho, de destrucción”.

Lo ocurrido en Latacunga responde a situaciones muy particulares como, posiblemente, dificultad para producir vínculos sociales, afirma Jara. Sin embargo puntualiza que reemplazar un certamen con emprendimientos tampoco está mal, pero no se debe dejar pasar por alto los otros factores.

Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/guayaquil/1/caso-reina-guayaquil-debates
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